Estoy seguro que sabes que Burga decidió no postular más a la reelección de la presidencia de la FPF; que Humala llamó "mamarracho" al trabajo de la "Comisión López Meneses", que los procuradores y ex procuradores están enfrentados por el futuro de Belaúnde Lossio. Y de paso, sabes que terminó la temporada de "Al fondo hay sitio" y que se jugaron las finales de la Copa Perú y del campeonato nacional de fútbol profesional. Pues me parece bien que estés informado.

Y si eres de los que gustan de las "noticias" internacionales, sabes la última de Maduro, sobre los frecuentes tiroteos y secuestros, casi todos vinculados a fanáticos islamistas (al menos así nos lo muestra la prensa),  y sobre la Champions, el mundial de clubes, y tal vez hasta te haya interesado el entierro de Cayetana, la Duquesa de Alba. Pues te felicito por ese nivel de información, del que seguramente me olvido algo importante.

Y estoy seguro que tú sabes que mucha de esa basura que tiene forma de noticia no es más que pura cortina de humo, para perturbar tu visión y aturdir a tu cerebro. 

Pero, déjame preguntarte si te enteraste que recién en las primeras horas del domingo, en el marco de la conferencia sobre cambio climático (COP20), que se celebró en Lima en las dos últimas semanas, los 195 países presentes suscribieron un acuerdo sobre puntos mínimos y muy genéricos que en el balance no representan un buen derrotero para lo que se espera lograr en la COP21 en París, el próximo año. Con lo cual estamos condenados a la extinción o a una larga agonía, producto del calentamiento global.

Te enteraste además que la semana pasada se aprobó un paquete de medidas referidas a la reducción de la tasa del impuesto a la renta, para permitir que los contribuyentes tengan mayor liquidez, y en el caso de las empresas, puedan invertir más en el país. Medidas que no han sido discutidas por nadie, pues el caramelito se lanzó para todos, aunque en la práctica se trate más de una medida efectista y populista que no garantiza realmente un incremento de la inversión en el país.

O acaso te enteraste de ese despropósito llamado "Nueva Ley de empleo juvenil" que pretende coger el toro por las astas, pero termina jalando el rabo, consagrando de este modo la explotación y la informalidad, con una grave afectación al Estado de derecho, que atenta contra principios constitucionales básicos, como el derecho al trabajo, a recibir una remuneración justa, a la igualdad ante la ley, que es muy probable que encuentren acogida en el Tribunal Constitucional, a pesar de la defensa férrea de Humala y su séquito ministerial, y del silencio satisfecho de un sector del empresariado liderado por PPK que incluso pide que el sector etario "beneficiado" alcance hasta los 30 (siendo que va de los 18 a los 24 años). Sólo encontrando un nada apreciable rechazo en dos expresidentes, que desde sus cargos contribuyeron a este estado de cosas y ahora se rasgan las vestiduras con cinismo.

Finalmente, y para no cansar al lector. Estoy seguro que además de interesarte por Burga, López Meneses, Belaúnde Lossio, y de relancina por Maduro, te has enterado que el domingo 14 se tomó examen a los candidatos a Directores y Subdirectores que el próximo año dirigirán los destinos de los colegios públicos del país. 

Según el MINEDU, 43 mil docentes rindieron examen para ocupar más de 20 mil plazas vacantes, evaluándose su trayectoria, sus conocimientos y  su capacidad moral para acceder a los cargos más importantes en las escuelas públicas.

Una noticia que, dada su importancia debiera ocupar las primeras planas y ser objeto de discusión, e incluso de participación ciudadana, involucrándose la población en su seguimiento, como sorprendentemente ocurre con Burga y las elecciones de la FPF, sobre lo cual importa más al ciudadano comentar, e incluso tomar acciones radicales, con la participación activa de más de un ministro y congresistas, que lo ocurrido con los maestros y la posibilidad que, una vez elegidos directores y subdirectores, manejen a las instituciones más importantes del país: los colegios, y dirijan además el trabajo de quienes (según el gran educador José Antonio Encinas) son (o debieran ser) los ciudadanos que ocupan el más alto cargo en una democracia: los maestros de escuela.

Pero estoy seguro que esa información te importa mucho a ti, y la has revisado, porque tienes hijos en edad escolar, o porque tus hijos, aunque no estudien en colegios públicos, tienen amigos que sí lo hacen, o porque estás convencido que lo que pasa en la escuela pública repercutirá de una o de otra manera en toda la sociedad, y porque finalmente nos interesa alcanzar un estado de bienestar, acercándonos al primer mundo; ese mundo en el cual la educación es lo más importante, y la economía, y la política, y luego, todo lo demás, más o menos en ese orden (aún el fútbol, que en el decir de Jorge Valdano es, de entre las cosas de menor importancia, la más importante) 

Pongamos orden en nuestra casa, revisemos nuestras prioridades y miremos tras las cortinas de humo, que allí hay muchas cosas más importantes de las cuales preocuparnos; pues eso de vivir permanentemente pateándonos el trasero, disparándonos al pie o poniéndonos la soga al cuello, sólo logrará una cosa, hacer de nuestra vida un vil instrumento para que otro sea feliz. 

Y mientras tanto te hacen creer que delante de la cortina de humo está la felicidad.